sábado 21 de enero de 2012

jueves 18 de agosto de 2011

La Pared!

Hola gente, como les va? Nos acercamos nuevamente para contarles un poco lo que se estuvo haciendo desde una de las comisiones del proyecto. La comisión de construcción de viviendas, se organizo con una de las familias del barrio para cumplir el nuevo objetivo que era levantar una pared. La compra de los materiales se hizo con éxito y a los pocos días se pudo empezar a trabajar. La tarea no era fácil, y los conocimientos no abundaban entre todos los integrantes. Pero por suerte todos pusimos la mayor de nuestras ganas para salir adelante, intentando cometer la menor cantidad de errores y prestando atención a las sugerencias de todos. Pudimos terminarla a los 7 días, gracias a que algunos de los chicos y de las chicas que vivían en la casa nos dieron una mano. Algunos pudieron aportar con trabajos de fuerza, otros con trabajos más detallistas y otros tan solo con el gesto de un mate o una charla entretenida en el mientras tanto de la obra. Esperemos que este sea tan solo el comienzo, seguimos en el intento...

Nos vemos el próximo sábado a las 10 AM en la escuela N48 de Barrio Marina

jueves 10 de marzo de 2011

Fronteras

Quizás para comenzar a hablar de fronteras, limites, obstáculos, seria apropiado empezar a con la definición de alguno de estos términos, pero visto y considerando lo que vivimos cada día y cada sábado, no hay un libro que nos diga que hacer y que no, y de que manera actuar.
A lo largo de los años, el proyecto atravesó diferentes facetas, transformaciones que fueron necesarias para llegar a lo que es hoy en día, y seguramente sigan trasformándose con el correr de los años venideros, porque sino nos estancaríamos, y quizás caigamos en un proceso monótono.
La Escuelita nació en el seno del centro de estudiantes del colegio Pallotti, en el medio de la década menemista, con el propósito de “ir a ayudar”. Y quiero hacer dos paréntesis con respecto a los dos temas que acabo de tocar: el primero, con respecto al contexto socio-político-económico que el país estaba atravesando en ese momento, que en otra ocasión vale la pena sentarse a analizar; y el segundo, es el propósito con el que se iba los sábados al barrio, el cual por suerte fue cambiando sustancialmente con el correr de los años, y voy a hacer notorio a lo largo de la narración. Volviendo un poco al nacimiento del proyecto, y sin saber con exactitud el año en que ocurrió, La Escuelita supero su primera “frontera” que fue el hecho de distanciarse o abrirse exclusivamente del centro de estudiantes, para convertirse en un proyecto a nivel escuela, lo que implica un cierto crecimiento importantísimo. Con el correr de los años, el proyecto continuo expandiéndose y rompió las barreras del colegio, consolidándose como un proyecto que tomo la suficiente fuerza como para sustentarse por si mismo y convertirse en un problemita un poco mas serio.
No puedo dejar de resaltar en el medio de todos estos cambios, algo que para mi son duda fue otra gran transformación que ayudo a que el proyecto se convirtiera en lo que es hoy; el hecho de que durante los primeros 10, 12 años, un reducido grupo de los que eran los mas grandes se reunían para darle dirección y sentido, mientras quienes formábamos parte de los mas chicos, los que todavía íbamos al colegio, hacíamos las cosas en base a lo que se hablaba y se concretaba en las reuniones operativas de los mas grandes. Hace 5 años, más o menos, las reuniones operativas son conformadas por quienes forman parte del proyecto. Hoy el proyecto entero se reúne para hablar y debatir lo que se va a hacer, y creo que a partir de este punto es que La Escuelita pudo llegar a ser lo que es hoy, y a seguir superando fronteras.
Hoy en día, el proyecto rompió con la barreras que lo encerraban dentro de las paredes de la escuela 48 y se transformo en una cuestión a nivel barrial. Hoy en día somos un problemon, un problemon que llego a ser alimentado de los sueños, de las sonrisas, de las desgracias, las tragedias, de los vasos de leche con chocolate, de los talleres, de uno mismo y de los pibes y pibas.
Ya superamos unas cuantas fronteras, pero seguimos siendo tan solo muy poco, pero nadie me puede negar que estamos en buen camino, y vamos a seguir superando fronteras, porque a los sueños no le gana nadie.
Agustin Dobaran

Comprar.. ¿que significa comprar algo?


Comprar.. ¿que significa comprar algo?
Comprar: adquirir por dinero la propiedad de una cosa. Sobornar.
Sobornar: corromper con dadivas.
Dadivas: regalo o cosa que se da.
¿Somos realmente propietarios de nuestros sentimientos, de nuestras creencias, como para que alguien venga y nos la compre, nos las quite? Yo creo que si nos dejamos sobornar, que si nos gana el dinero o lo que sea, es porque lo que vendidos, no era realmente nuestro.
¿qué es algo realmente nuestro? Nosotros, o por lo menos yo, soy lo que yo elijo ser, pero al vez, soy una mezcla de los demás, porque yo aprendí de los otros, me educaron de cierta manera, y si soy lo que soy es gracias a alguien, o a muchos. No se si se entiende el punto a donde quiero llegar. ¿tenemos algo que nos hace únicos, a pesar de que los otros inevitablemente nos influyen, tenemos algo realmente nuestro, tendremos esencia, algo que nos hace ser nosotros y no ser otra persona?
Mis sueños, mis objetivos, mi esperanza en determinadas cosas o personas, mi forma de ser, es algo que cambia, ¿cuál es la diferencia entre vender, comprar, y cambiar?
Yo no soy la misma de hace unos años, hay circunstancias en la que uno cambia de parecer, hay personas que nos hacen pensar por demás, nos hacen ver mas allá de lo que se puede ver, y lo que antes era algo bueno, hoy puede ser algo malo, o simplemente puede dejar de ser, y eso... ¿es venderme? ¿o cambiar?
Cuando era chiquita me vendieron un mundo de esperanza, de fe, un mundo de colores, de paz, donde nada malo me podía pasar. De grande la tele me vendió otra cosa, algo inestable, inseguro, lleno de guerras, algo que antes ya existía pero que nunca vi. Hoy ya no me dejo comprar por lo que veo. Porque hoy sé que todo es aparente, que todo es relativo depende de quien lo mire. Y desde este punto de vista, todos "vendemos" y todos "compramos". Obviamente que hay cosas muy concretas, en la que nada es aparente ni relativo, como el hambre, la injusticia, la inseguridad, donde todas son causas y efectos de las otras, pero depende quien te lo cuente, el que tiene hambre es porque no quiere trabajar y porque algo habrá hecho para merecer eso, o tal vez están así porque hay gente egoísta que no piensa mas que en si mismo y los otros les importa poco y nada, ya que están bajo un sistema que los ayuda bastante a ser como son.
Yo "vendo" a la escuelita como algo soñado, como algo hermoso, donde disfruto, donde la paso bien, donde todos somos lo que queremos ser, porque es algo que yo elegí, que nadie me obligó a hacerlo, pero sin embargo si lo miro con otros ojos, no es mas que una escuela con chicos como cualquiera, donde van a tomar el desayuno, y a hacer la tarea, no es mas que eso. Y no la "vendo" para que me la compren, ni para comprar, la vendo porque me encanta, y me gustaría compartir ese sentimiento con otras personas. ¿de que comprar estamos hablando?
Comprar, como puse al principio, no se trata solo de plata, como lo dice el diccionario, yo puedo adquirir sueños ajenos a cambio de una unión, de la lucha de los mismos. ¿la escuelita no es un sueño que alguien nos “vendió” y que nosotros lo estamos haciendo realidad? ¿a cambio de que? A cambio de nada, o de TODO.
Obviamente que hay gente con diferentes objetivos, que nos compran a cambio de nada, solo para ser “esclavos” de un sistema, o de una persona. Imaginando que nos vendamos a esto....
Cada uno toma como propio lo que quiere, pero al elegir eso, esta eligiendo ser, cuando nos compran, es decir nos sacan algo que somos, estamos eligiendo dejar de ser eso para pasar a ser otra cosa, si dejamos que nos compren algo que somos, es porque tal vez necesitamos un cambio, sea para bien o para mal, es porque tal vez no nos damos cuenta lo que valemos.
Quien nos quiere comprar, es porque sabe lo que tenemos, y sabe que lo que tenemos es muy valioso.
No cambiaria, ni dejaría que me compren nada de lo que tengo, ni de lo que soy. Se que a cada paso de mi camino, se van a presentar oportunidades, cosas nuevas, cambios, tal vez decepcione o enorgullezca a alguien o a muchas personas, pero no voy a dejar de ser yo, porque yo elijo no dejar de serlo. Si bien todo cambia, existe la memoria, el recuerdo y hay cosas que nunca se van a olvidar, sonrisas, gestos, miradas, juegos, charlas, silencios, perfumes, actitudes, entre miles de otras cosas, que por mas de que te compren, y seas uno mas del montón, hay algo que te hace único, y si te vendiste fue porque no lo supiste ver.
El día que nos compren, va a ser el día que nos rindamos, que dejemos de pelear por lo que queremos y por lo que buscamos. El día que nos compren va a ser el día que dejemos de sentir, que dejemos de pensar en el otro, para pensar en uno mismo, o ni siquiera.
El día que nos compren, va a ser el día que nos pongamos en venta, como si fuéramos qué, como si fuéramos nada.
Hablando particularmente de la escuelita, jamás la pondría en venta, ni la cambiaria por nada, porque ahí encuentro todo lo que busco, porque ahí me siento parte de algo..porque cada mirada de los chicos valen mas que mil palabras, porque cada vez que los veo jugar , sonreír, me dan fuerza. Aprendí demasiado, aprendí a valorarme y a valorar todo lo que tengo, todo que hay por mas pequeño que sea.
Nada, pero especialmente todo lo que me transmite la escuelita no se puede comprar.
No se puede comprar porque es nuestro. Porque nada alcanzaría para poder cambiarlo, porque lo que recibo estando ahí adentro, no tiene cambio, ni precio.

Manuela Ansorena

Lo que no podrán comprar...


A partir de la canción “Latinoamérica” de Calle 13, algunos y algunas nos pusimos a pensar en qué cosas de nuestro proyecto, de nuestro accionar “no pueden comprar” y estas son las cosas que compartimos:


Lo que no pueden comprar:

- el brillo de los ojos del pibe de la foto (Nacho Testasecca)

- la cara de alegría de lxs pibxs cada vez que nos vemos; el abrazo que nos damos; las ganas de quedarnos mucho tiempo más juntos; el esfuerzo y la dedicación que le ponemos a cada actividad que realizamos con y para lxs pibxs; todos nuestros proyectos y objetivos; nuestros sueños; no se puede comprar lo que sentimos. (Guada Almeida)

- los sueños; las ganas de seguir peleando y luchando para q las cosas y la vida sea diferente; la posibilidad de vernos crecer y sentir con cada encuentro, con cada mirada y con cada demostracion de cariño o tristeza; estar un domingo cenando con los pibes en merlo y hablando de la vida; que sean nenes y nenas cuando estan con nosotrxs, con tooooooodo lo q eso implica; la alegria. (Belu Martínez)

- nuestras utopías, ideales, sueños, que son el motor de cada sabado, el ingrediente clave para seguir actuando y transformando; la expectativa con que los pibes y las pibas nos esperan cada sabado, miercoles o dia q fuesemos a encontrarnos, asi como tampoco nuestra propia expectativa, y el ruidito en el pecho q eso muchas veces genera. (Lau Laffue)

- esas ideas que nos convocan a seguir peleándola; el abrazo de cada encuentro; el llanto de un chico porque lo dejaron afuera, de un juego del que ya estaba afuera; esos hombros que secan lagrimas, y esas palabras que abrazan; las miradas de los chic@s jugando, siendo chic@s; la alegria que nos dice que algo estamos haciendo bien; la tristeza de darnos cuenta que algo hicimos mal; el repensar cada error; la apuesta constante de seguir intentando; Juancito diciendo que es bueno que no paremos en el verano porque asi no nos extraña tanto; las fronteras que pasamos, y las que soñamos pasar; esos sueños por los que trabajamos; esos sueños que son risa, son vida. Esos sueños que van a ganar porque a los sueños no les gana nadie. (Fede Martínez)

- La preocupación de pensar como la estara pasando; un reproche; la nostalgia de creer que podriamos haber hecho un poco más; el caminar con alguien al lado; Orli haciendole piecito a Luis para bajar unas moras y enmorarse con las moras. (Amilcar Ciancallini)

- Que así como compartimos una tarde de plaza, con charlas, risas y mate y como los pibes son felices porque desaparecen 3 horas con las bicis por ahí, compartimos también el dolor de sufrir por y con el otro; la alegría, el amor, las ganas, las sonrisas, los ojos, la fortaleza de lxs pibxs que es algo admirable;
Y mientras leía estas palabras que fueron escribiendo, me acordé una frase que hace un tiempo, Amadeo (la garrapatita) me dijo: "YO NO ME VENDO". A nosotrxs no nos van a poder comprar porque nosotrxs no nos vendemos; no pueden comprarnos y no nos vamos a resignar a un futuro negado; esa unión que tenemos como grupo de trabajo, ese odio hacia el sistema que solo se puede proyectar en que no vamos a abandonar seguir soñando y laburando, pese a todo. (Fiona Venturelli)

- La experiencia no se compra (Osvaldo Testasecca)

-La alegría, la tristeza, nuestras caras y las caras de l@s pib@s los días que estamos juntos; la rebeldía; la esperanza en un cambio; el odio hacia las personas que nos quieren ver derrrotados; las ideas, la ideología; la solidaridad entre compañer@s; las ganas de seguir luchando; los sentimientos; la educación popular; las ganas de seguir construyendo y deconstruyendo; el lugar que ocupa en nuestras vidas la escuelita y la lucha contra este sistema de mierda; las ganas de debatir, discutir; la inconformidad; el no querer ser un@ más del montón, del rebaño, indiferente a todo lo que pasa; la quemazón de la cabeza por estar días y días de mal sueño, reuniones y de pensar y organizar cosas.

Tampoco nos pueden vender ni imponer: la inseguridad de los medios; la realidad que nos quieren hacer creer; la vida burguesa con una hamburguesa de mc donalds; la comodidad; el progreso económico; el matrimonio; la religión como prioridad y base de todo; el trabajo capitalista; la educación; los roles, prejuicios y estigmas de esta sociedad; una única forma de vida, trabajo, amor, amistad, etc; ideas e ideologías; las falsas necesidades. (Mariano Morales)

lunes 7 de marzo de 2011

martes 8 de junio de 2010

“Son cosas chiquitas.
No acaban con la pobreza
no nos sacan del subdesarrollo,
no socializan los medios de producción
y de cambio, no expropian las cuevas de Alí Babá.

Pero quizá desencadenen la alegría de hacer,
y la traduzcan en actos.

Y al fin y al cabo, actuar sobre la realidad
y cambiarla aunque sea un poquito,
Es la única manera de probar
que la realidad es transformable.”

E. GALEANO

domingo 28 de febrero de 2010

jueves 18 de febrero de 2010

AQUI ESTAMOS EN EL INTENTO

Aquí estamos en el intento, somos los inconformes, los que todavía, en algunas cuestiones, seguimos resistiendo a la resignación de pensar que la realidad es aquello sobre la cual nada puede hacerse; aquí estamos, este nosotr@s que sigue apostando por una sociedad diferente. Intentando resistir al presente, presionar el horizonte de lo posible y cuestionar el límite de lo decible. Pensar “La Escuelita” implica no solo hacerlo a favor de un proyecto que actúa con una lógica diferente a la que se nos vende como única opción, pensar “La Escuelita” implica hacerlo contra el estado actual de las cosas.
Y así mas sin quererlo que queriendo, llegamos a estos 15 años, sin que esto signifique nada o mejor dicho casi nada, tal vez solo puro empecinamiento, terquedad que le llaman, ese orgullo que nos dice que no van a poder con este nosotros que se sigue equivocando y apostando.
Este nosotr@s que es tan difícil de explicar, de definir; y así como tan difícil de definir, fue y es conformarlo. Aunque no nos guste, aunque no queramos no se puede renegar de nuestras diferencias. No somos los mismos, no nos paramos desde el mismo lugar, no tenemos la misma historia, nuestra vida es otra. Somos otr@s, con nuestras identidades múltiples, diversas y fluidas. Y es así como desde nuestras múltiples maneras logramos encontrar puntos y espacios comunes de trabajo. No pensar nuestras identidades como algo que pueda llegar a dividirnos, pensar nuestros puntos comunes implica tomar a la identidad como un punto de partida, y no de llegada, es el momento en el que comienza el trabajar juntos y a la par; ya no con un otr@, sino entre nosotr@s.
A veces nos gusta imaginarnos como una grieta, tal vez un simple descascarado en el decorado, pero suficiente para romper con la armonía aparente, que tiene pretensión de perturbar, de convocar a pensar con una lógica diferente, no naturalizante. Porque naturalizar la realidad implica no dejar ningún espacio o posibilidad para la resistencia. Aquello que se considere natural posee una carga de determinismo que sutura toda práctica de resistencia.
En estos años el proyecto nos permitió conocer las grandezas y miserias de tod@s nosotr@s, nos premió con las sonrisas de los chicos y las chicas, con sus crecimientos y nos demolió con la muerte absurda. En estos años disfrutamos de las miradas llenas de vida y futuro de los pibes y pibas, y sufrimos la impotencia de acompañar sufrimientos. Aprendimos a laburar no para otr@s, sino con un nosotr@s; a superar el “vengo a ayudar” por un “venimos a trabajar”. Aprendimos a fortalecernos sin perder la ternura, esa ternura que para algun@s es cursi, y para otr@s tan peligrosa.
Y así es, llegando a estos 15 años es mucho lo que aprendimos a no hacer, es muchísimo lo que intensificamos los haceres y estamos apostando por reflexionar profundamente sobre nuestro qué-hacer.
En 15 años nos abandonaron las certezas, quizá eso sea lo interesante, lo que tanto nos motiva. El saber que nada esta dicho, que nadie tiene la formula de cómo actuar en el trabajo social. Solo una certeza nos empecinamos en sostener, el próximo sábado 10 de la mañana, nos vemos en la 48.

viernes 26 de junio de 2009

Paradigmas y búsquedas personales. Una charla escuelística muy actual.

Creo que fue el 2002 -casi segurísima- el año en que, en una ocasión, un colega de Nacho se acercó un sábado a darnos una charla relacionada a su filosofía, sus lecturas y su visión de las cosas, que aplicó al trabajo que en ese momento se estaba haciendo en La Escuelita.
Guido, así se llama el presente "filósofo" (y no pongo mas datos porque no los sé... ¿Es filósofo?¿Profesor? ¿Es un extraterrestre?¿Es un Clon?¿Era un fantasma? ¿Lo soñé? si alguien se acuerda, o lo conoce, comente y complete los datos, es una verguenza pero no los tengo...), nos expuso su visión acerca del concepto de la exclusión y la marginalidad. Y voy a desarrollar sus ideas que, siete años después, encontré en un papel entre mis cosas, porque me parece que sigue siendo interesante... y sirve para reflexionar.

Para Guido, cuando hablamos de "los excluidos" tenemos que tener en cuenta que estamos pensando o posicionando esta idea dentro del discurso hegemónico : el excluído se define en relación a la falta, la carencia, la indigencia, el analfabetismo. Sin embargo, tenemos que tener en cuenta que hay consecuencias frente a este modo de pensar, que encasilla al sujeto pensado en cuestión. Es decir, es un modo de pensar que parte de una determinada idea, de un modelo, de un paradigma cultural que expresa una idea de perfección. Lo que no entra dentro de ese concepto de perfección, lo que presenta una "falta", entonces, se condena, se margina. El excluído, se define, o mejor dicho, lo pensamos desde la falta, desde la carencia de determinados valores burgueses que para muchos son comunes y cotidianos.

(Gran paréntesis para bajar un poco a tierra estos conceptos algo abstractos: nos basamos en un tipo de pensamiento occidental, que avala un determinado tipo de vida con unos determinados modos de subsistencia. El que no "accede" necesariamente a todo esto, por no "poder" o no "querer" es el excluído, el que no "tiene", mas allá de pensar sus propias necesidades concretas, uno piensa automáticamente que "no tener" ES "necesitar" y es "ser excluído" ).


Para explicar mejor este concepto, Guido nos recuerda la famosísima doctrina platónica de las ideas. Esta doctrina afirma que el mundo en el que nosotros vivimos, este mundo material, es una copia del mundo de las ideas, o dicho de otro modo, las ideas son un molde del cual se desprenden las cosas que son las copias concretas de ese concepto primero, perfecto y que no cambia. El ejemplo típico que simplifica (por no decir que aborta) esto es pensar en nuestro concepto o idea de silla: una silla es un objeto que sirve para sentarnos, tiene que tener una base, un respaldo (silla sin respaldo = ¡banco!), etc. Las copias de esa idea, son las sillas materiales que todos conocemos, y que pueden ser de madera, de plástico, tener cuatro patas, o tres, o una sola base, puede ser acolchada, o no, etc. Pero todas representan esencialmente esa idea primera, única, perfecta e inmutable de la silla. Guido afirma, entonces, que de alguna manera nosotros tenemos inserto en la cabeza un modelo, una idea también única e inmutable, de las personas que habitan nuestra sociedad. Entonces, cuando una de esas características de ese paradigma perfecto e inmutable "falla", tenemos un excluído.

¿Qué es lo que pasa acá? Pasa que dejamos de ver al otro como una persona diferente. Pensamos que hay una sola manera de vivir, de relacionarse, un solo código, una sola forma, un solo modelo, en vez de ver la multiplicidad. Y pretendemos llenar ese supuesto vacío, esa supuesta carencia con lo que creemos que falta. Queremos rellenar para llegar al paradigma. No damos lugar a la libertad del otro. El sujeto se vuelve objeto: le falta una pieza -según nosotros- y tenemos que completarla. Pero según nuestra idea perfecta, nuestro paradigma, nuestras necesidades. Nos inventamos una idea perfecta- que no existe, repito, porque lo que hay es multiplicidad, somos todos diferentes-, y encima pretendemos hacer llegar al otro a esa idea, como si fuese una cosa vacía que hay que rellenar para completar (bueno, esto no es tan así, suena cruel y parece que uno realmente trabajara con muñecos, pero está expuesto así crudamente para que se entienda).

El verdadero modo que propone Guido para trabajar (modo que en parte yo creo que se fue logrando en estos años, sobre todo con los Talleres, aunque podemos seguis mejorando, por supuesto), es trabajar con el otro. El trabajo positivo con el otro implica conocerlo para saber qué necesita, qué quiere, qué le interesa, cuál es ese vacío -si es que tiene alguno- . Se trabaja desde lo que ya se es, no desde un paradigma incompleto. Y no se rellena, se construye. Con el otro. Hay una horizontalidad en el trato, no una verticalidad propiciada por ese vacío conceptual que tendemos a crearnos. Hay una búsqueda personal con el otro, desde uno y con el otro, construyendo un código nuevo. La construcción no es un estado, es un proceso. Esto tiene que ver, en definitiva, con una dinámica. Porque somos personas, no entes estáticos.
Y lo mismo con el uso de recursos materiales en general. El uso es la construcción, no el mero abastecimiento, porque volvemos a caer en este paradigma rellenable. O cuando sentimos lástima o culpabilidad, cuando nos sentimos privilegiados. Otra vez caemos en esta noción de falta que nos puede volver a llevar al famoso paradigma, impidiendo la horizontalidad del trabajo, el camino con el otro.

Todo esto que afirma Guido nos posiciona desde nuestro trabajo, y puede ser útil en el laburo de cada sábado, para pensar desde dónde laburamos, desde dónde nos ubicamos conceptualmente. Hacer consciente esto es fundamental para replantearnos muchos sentimientos que se nos pueden presentar en relación al proyecto, además de que nos puede ayudar a hacer una relectura personal de nuestras propias expectativas -grupales pero también individuales- como escuelitenses que somos.


El Sujéto Tácito (esperando no haber afirmado en nombre de otra persona nada demasiado incorrecto)

Texto para el Día del Padre - Sin Título

Hoy es el Día del Padre. Hay chicos que no tienen papás, entonces se festeja el Día de la Familia. Y para vos que tenés, disfrutalo si te hizo feliz.
Hay algunos que son amigos de sus padres. Hay otros para quienes el padre es el guardaespalda "porque" los papás con hijas son re cuidas. Siempre van a estar para protegerlas.
En cambio, para un hijo es el amigo manager que siempre está.
Y para todos los hijos es el papá el que siempre te va a querer.
(Papá no es solamente el que te engendra, es el que te ve nacer, el que te enseña todo, el que siempre está con vos, el que tiene una vida sin traumas, sin golpes, el que te ama. Te escucha, te avala, te aconseja, te deja opinar. ESE ES TU PAPÁ).


Lucas Valdiviezo
15 años
(el autor no tiene papá)

martes 16 de junio de 2009

Mis pensamientos y mis dudas

Este texto fue escrito por Lucas Valdivieza, alumno de La Escuelita. Amante de la escritura desde chico, esto es el comienzo de un texto que está escribiendo y se incluye en sus pensamientos y dudas. Este escrito fue realizado por el autor en forma espontánea, en su casa, y las correcciones que tiene el texto se limitan estrictamente a cuestiones ortográficas que revisamos este sábado después del apoyo (el contenido y a estructura son las originales).

a. ¿Quién soy? b. ¿Qué hago? c. ¿Qué pasó? d. ¿Por qué? ¿Por qué estoy acá? e. ¿Cómo llegué? f. ¿Qué hacemos? g. ¿Todos pensamos igual? h.¿Cómo vivimos? i. ¿Qué amamos? j. ¿Qué extrañamos? En el pasado, en el presente, en el futuro. k. ¿Qué soñamos? l. ¿Por qué es difícil? (m. ¿Por qué sufrimos al amar? ¿Qué hacemos? ¿Qué pensamos?) n. ¿Hasta dónde llegamos? (ñ. Cuando morimos, ¿dónde vamos?) o. ¿Tendremos una meta? p. ¿Qué ganamos en eso? q. ¿Siempre hay un por qué? (r. ¿Qué es el sí? ¿Qué es el no? ¿Será que si no hay un no somos miedosos? ¿Será que no nos animamos a decir lo que pensamos? ¿Será que a todo le decimos que sí? ¿Por qué?) s. ¿Qué aprendimos? t. ¿Qué es el qué en tu vida? (u. ¿Qué es la mentia? ¿Por qué mentimos?) (v. ¿Qué son las ilusiones? Las ilusiones, ¿son un camino? ¿Y a dónde nos llevan? ¿Qué pensamos?) w. ¿En qué o en quién pensamos? (x. La meta, ¿qué es? ¿será una metáfora? ¿llegaremos a la meta? ¿llegaremos primeros o últimos? ¿por qué? ¿importa?) y. ¿Qué es estar? Cuando morimos, ¿qué ganamos? ¿Será que nosotros ponemos las metas?

( Todo esto es una metáfora. Un sueño. Una ilusión*. ¿Todo es sí? ¿Todo es no? ¿Aprendiste algo? ¿Y para qué? ¿Esto es el final?)

Lucas Valdiviezo
15 años

* Cualquier semejanza con La vida es Sueño de Pedro Calderón de la Barca (escritor español del Siglo de Oro) es literalmente una pura concidencia. Conozcamos o recordemos un fragmento: ¿Qué es la vida? un frenesí / ¿Qué es la vida? una ilusión / Una sombra, una ficción / Y el mayor bien es pequeño; / Que toda la vida es Sueño / Y los sueños, sueños son.

jueves 28 de mayo de 2009

martes 19 de mayo de 2009

Derecho de piso


Algunas personas, cuando nacen, tienen capacidades innatas que dejan una marca determinante que se refleja en el accionar de cada día. Estas personas, cuando se acercan a un proyecto como La Escuelita, cumplen, por esta razón, funciones específicas (aunque en la Escuelita la verdad es que todos hacemos de todo, y los que trabajan en los talleres primero comparten la lucha del apoyo escolar, las persecusiones a los prófugos, la batalla contra la memoria par acordarnos la tabla del ocho, etc.), generando cosas muy copadas como el Taller de Radio de Mariano, el Taller de Murga y Percusión de Ana y Mariano, el Taller de Guitarra de Walter, el Taller de Malabares de Agustín, Roco y Matías, etc.

Otros directamente llegamos al proyecto y entramos de lleno en el ámbito del apoyo escolar, ya sea por algo pura y exclusivamente azaroso, porque llegamos al proyecto siendo más "pequeños", o bien porque es una función que nos gusta o con la que nos sentimos cómodos.

Es así como nos empezamos a ubicar en las diferentes aulas, según las edades y las posibilidades de cada uno. Entoces, el azar entra con toda su furia a ubicar a la gente aleatoriamente, aunque es altamente probable:
*Que si estás empezando, o sos de los más jóvenes que vienen dar el apoyo (12/13 años) te toque ayudar en jardín o en los primeros años, hasta 2ºgrado, porque la diferencia de edad con los chiquitines es suficiente como para jugar un papel de autoridad, además de que te podés llegar a arreglar con los temas que te toquen explicar, siempre contando con la ayuda de nuestras Seños de Jardín expertas, que nos dan una mano con la difícil tarea de alfabetizar o de conservar la pedagogía cuando los niños pequeños se ponen complicados...

*Que si sos algo mayorcito, o tenés cancha con niños repletos de inquietudes y del significado de la vida, etcétera, te ubiques en las aulas de 3º o 4º, donde seguramente no tengas grandes problemas con los temas que te pueden llegar a consultar (a saber: división por dos cifras, las provincias, la tarea de inglés que se va poniendo "jevi", etc.).

*Que si estás terminando el colegio, o formas parte de los jóvenes egresados o jóvenes en general que participan del proyecto (de 18 a 99 años), te toque estar con los chicos más grandes, mas o menos de 7º a ¿3º año polimodal? ¿5º año? ¡¿¿cómo se llama ahora??!. Si estás en los últimos años del colegio, es probable que mas o menos te acuerdes los temas que te pregunten, y si no es el caso, siempre contamos con que uno se las puede arreglar mas o menos con algún libro de la biblioteca y mucha buena onda (y por qué no, el famoso disfraz de mitocondria -ver post anterior).

Ah, pero seguramente te preguntarás qué pasó con la misteriosa aula de 5º y 6º... ¿Cómo puede ser que no la hayamos nombrado aún, que la hayamos salteado alevosamente? Cuando te toca estar en el aula de 5º y 6º, es de común acuerdo suponer que tenés dones especiales y sos superdotado, o que estás pagando "derecho de piso". Si. Es un entrenamiento. Todos los que hemos pasado un par de años trabajando en el aula de 5º y 6º hemos acordado que estar en ese aula fue como pagar un derecho de piso. Después del 5º y 6º no hay entrenamiento que valga. Te graduaste en escuelística. Tu destino puede reubicarte en cualquier otra aula, porque ya tenés el don. Y es que lo que pasa es que, entre otras cosas, es una edad en la que son lo suficientemente grandes como para no poder controlarlos, pero a la vez lo suficientemente pequeños como para que la escuela no les genere una sensación de "hornidad" (en el sentido de estar al horno, ¿no?) porque todavía no se llevan materias... Los chicos grandes también pueden ser complicados, sobre todo los de 7º a 9º porque la hornidad está todavía desdibujada, pero igual estan a otro nivel. La infancia de a poco va quedando lejos -y eso en otros aspectos es mucho muy jodido, pero acá hablamos exclusivamente de tarea y apoyo escolar- o que permite generar otros vínculos con el chico.

Y cuando estás en ese aula trabajando, por poner un ejemplo cualquiera, con un grupito de 5 chicos, todos varones, y jamás se sientan a hacer la tarea, y tenés que perseguirlos -literalmente- en el aula porque no se sientan y no se van a sentar a hacer la tarea, o se escapan y no vas por los dos que se fueron porque hay otros tres que se quedaron; cuando, por poner otro ejemplo cualquiera, en medio de la clase, en la puerta, una seño grita desaforadamente a Nacho -una figura de referencia del proyecto, aunque no le guste serlo- que le "SAQUE A ESTOS CHICOS YA DE ACA PORQUE NO LOS SOPORTA MAS PORQUE NO HACEN CASOOO"; cuando un día te enojás particularmente con uno de ellos y coordinás para que el sábado siguiente no lo dejen entrar, por un sábado nomás, y este chico, que vamos a llamarlo Dieguito, se va llorando y al final lo dejamos entrar y se porta mejor...; en fin, cuando pasan todos estos cuandos, cuandos buenos y cuandos malos, sentís que estas al borde de la locura hasta que de repente el chico tiene la opción de no venir más y viene, y llora por entrar... ahi te da cuenta de que aunque no parezca, algo estás haciendo en esa aula aparentemente caótica, algo lo retiene al chico, por algo va y te hace quilombo.

Asi que, derecho de piso o no derecho de piso, el aula de 5º y 6º deja secuelas. Pero son buenas: nos curan de espanto, nos dan una leve esperanza de que lo que hacés sirve y a alguien le importa, sobre todo cuando unos años después otros chicos de ese grupito, vamos a llamarlos Jonny y Ema, vienen en toda su enormidad a sonreirte y decirte "¿te acordás cuando te volvíamos loca en el aula de 5º y 6º?"...

Este post no necesita más explicaciones, pero sí pide ejemplos de derechos de piso pagados en el aula de 5º y 6º y, por qué no, en algún otro sector escuelístico.

J (el Sujéto Tácito)

miércoles 13 de mayo de 2009

(No pongo título mejor porque no me sale) Arranca el blog escuelístico!

A los maestros les pagan muy bien en Silvalandia porque a los niños, no se sabe por qué, les disgusta sobremanera el alfabeto, y las primeras clases transcurren entre llantos, bofetadas y penitencias. A nadie se le ha ocurrido averiguar por qué a los niños de Silvalandia no les gusta el alfabeto. Desconfían, acaso, de sus astutas combinaciones que poco a poco van ocupando el lugar de las cosas que ellos encuentran, conocen y aman sin mayores palabras. Parecería que no tienen ganas de entrar en la historia, cosa que bien mirada no es del todo idiota. Los inspectores, que no comprenden lo que pasa, piden a los maestros que alfabeticen a los alumnos de la manera más amena posible; y así sucede que un maestro se disfraza de letra B y desde una tarima procura convencer a los niños de que esta letra revista entre las más importantes, y que sin ella nadie podría ser bachiller, hebrero, abanderado o barrendero. Con su vivacidad habitual, los niños le hacen notar que gracias a tan ventajosa carencia tampoco él tiene derecho a tratarlos de burros, vagabundos o analfabetos. Esto último claro está, desconsuela particularmente al maestro que corre a disfrazarse de X o de W con la esperanza de fomentar con menos riesgo el alfabeto en la mente de los niños. Pero esas letras son de una parsimonia notoria y los ejemplos se vuelven difíciles, con lo cual en vez de réplicas inquietantes se advierte más bien un coro de bostezos, que según Pestalozzi es el signo manifiesto de todo fracaso pedagógico.

La alfabetización difícil
Cortázar
Para muchos este texto puede implicar un cómico despliegue de la maestría del pormuchosquerido Julio Florencio. Para otros, además de eso, puede ser el bosquejo inicial de una sonrisa que se va dibujando en la cara mientras pensamos algo así como "sé exactamente de lo que está hablando este hombre". Cuando uno trabaja con chicos, es inevitable que aparezcan los signos de la resistencia al aprendizaje, y entonces el pibe se te descontrola, no quiere hacer más nada, no trae la tarea hecha, o se te escapa del aula y andá a agarrarlo... Bueno, al menos, esto pasa desde hace 15 años, en una escuela perdida por Barrio Marina, donde alrededor de 150 nenes, adolescentes, jóvenes y adultos se juntan todos los sábados a dar y recibir apoyo escolar.
Y si bien tampoco queremos dar la falsa idea de que cada sábado es menos aprendizaje que caos lo que se puede encontrar en la 48 de Barrio Marina -aunque no nos falta poco para que un par se disfracen de equis o de mitocondria, según venga el caso, a fines didácticos-, lo cierto es que en La Escuelita pasa un poco de todo, pero sigue funcionando, hay movimiento, hay cabezas desde las 10 de la mañaba pensando... un sábado. Y cuando se da la magia del orden, de la tarea hecha, del "- ¿entendiste? -sí ", cuando todo funciona, es realmente alentador pensar que uno puede formar parte de algo así
Tal vez los 15 años del proyecto ameriten un nuevo espacio de encuentro, como puede ser este blog, donde podamos volcar algo así como reflexiones, recuerdos, anécdotas, es decir, algo que espontáneamente nos lleve a armar una suerte de historia de La Escuelita. Al menos, en principio, esa es la idea del blog, que con suerte será deformada para acabar en quién sabe qué riquisimo nuevo espacio de construcción, expresión y reflexión.
Tal vez nos podamos reir un rato imaginandonos a nosotros como profesores de Silvalandia, sonriendole al texto, sabiéndo exactamente cuál es el límite entre un crímen por impaciencia y un disfraz de perejil para explicar, por ejemplo, la digestión. Y tal vez podamos darnos cuenta de que vale la pena.